Que hombre tiene tan poca fe que en un momento de angustia no
haya invocado a Dios.
No se necesita estar saturado de religión para reconocer que
nuestros clamores son una forma de oración y que no hay nada indigno
en clamar pidiendo ayuda, de ahora en adelante orare no para pedir
cosas sino para obtener luz y dirección.
No pediré riquezas, amor, buena salud, victorias mezquinas,
fama, éxito o felicidad como si ordenara a un mesero u hotelero que
me sirviera comida o me proporcionara una habitación.
¡No!... Pediré orientación, guia, luz a fin de que se me señale
el camino para adquirir estas cosas y mi oración siempre encontrara
respuesta.
Señor creador de todas las cosas ayudame para que no pierda el
camino del éxito y de la felicidad, no pido oro ni comodidades, dame
la habilidad para aprovechar mis oportunidades.
Enseñame a conquistar con palabras y a prosperar con amor,
enseñame a permanecer humilde en los fracasos sin perder de vista el
premio de la victoria.
Ponme frente a temores que puedan templar mi espíritu, pero dame
el valor para reírme de mis dudas, dame un numero suficiente de dias
para alcanzar mis metas pero también ayudame para vivir el hoy como
si fuera el ultimo.
Guia mis palabras para que sean fructuosas, discipliname para no
darme porvencido y abreme los ojos para ver la oportunidad,
enriqueceme con buenos hábitos, pero dame comprension para las
debilidades humanas, que comprenda que todo pasara pero que reconozca
también cuanto he logrado.
Exponme el odio para que no me sea extraño pero llename de amor
para hacer de los extraños mis amigos.
Que todo esto sea así, si es tu voluntad.
Debe existir un lugar para mi, guiame, ayudame, señalame el
camino, has que llegue a ser todo lo que tu tenias planeado para mi,
cuando me plantaste para germinar en la viña del mundo.
"Ayuda a este ser, a esta humilde vendedora, guiame dios, guiame
señor".
0 comentarios:
Publicar un comentario
dejame tu comentario y tu correo electronico un abrazo